La Compra de una vivienda en Marbella y el resto de la Costa del Sol

¿Quién no ha escuchado alguna vez la historia de un ciudadano extranjero que fue estafado al intentar adquirir una vivienda en nuestro país? Desgraciadamente, noticias de esta índole son demasiado recurrentes en las páginas de los periódicos, y no necesariamente asociadas de manera exclusiva a clientes de otros países; por desgracia los propios lugareños caemos de vez en cuando en este tipo de desventuras que, sin que sirva como excusa, serían fácilmente evitables haciendo uso de un mínimo de prudencia exigible por ser conocedores del entorno, bien por saber de alguien que nos pueda aconsejar, bien por intuir con qué individuos conviene no hacer negocios.

Asesoramiento en la compra de una vivienda en Marbella

Pero en el caso de los foráneos la cosa cambia radicalmente. Un inversor en tierra extraña necesita de manera inexcusable el asesoramiento de profesionales para la compra de una vivienda en Marbella o la Costa del Sol por razones obvias: desconocimiento de la lengua, de la legalidad, de la burocracia, etc. Y si no, ahora imaginemos por un momento que usted como español decide por su cuenta y riesgo comprarse una parcela en Tailandia para edificar la casa de sus sueños. A buen seguro buscaría un buen profesional, si no el mejor, que le condujese en tan farragosa tarea, no sólo por hallarse usted en un país cuya legalidad, lengua y costumbres ignora, sino también porque su nacionalidad pueda ser un condicionante al estar fuera de los tratados internacionales suscritos por Tailandia.

Este práctico ejemplo nos da una idea de la inexcusable necesidad que para todo extranjero en nuestra tierra tiene el hecho de presentarse suficientemente respaldado ante la operación quizá más importante del resto de su vida: la compra de una vivienda en Marbella para su retiro. Cualquier movimiento que no sea auspiciado por verdaderos profesionales en la materia puede desembocar en una desgracia irreparable que convierta un casi realizado sueño en una pesadilla que le acompañará mientras viva. Hay recursos con los que no se puede escatimar, y éstos son los destinados a conseguir la felicidad.